La historia detrás de Travella — y por qué cada charm importa.
Pablo llegó de un viaje por Europa con tres souvenirs comprados en aeropuerto. Dos semanas después, uno ya estaba roto. El otro, guardado en una caja que nunca volvió a abrir. Las fotos en el celular eran lo único que quedaba.
Había recorrido más de 10 países antes de los 30. Cada viaje cambiaba su forma de ver el mundo — pero cuando volvía, nada tangible se lo recordaba.
Así nació la idea: un charm por cada país visitado. Algo que dura, que se usa todos los días, que cuenta tu historia sin que tengas que decir una palabra.
Cada país que viviste merece un lugar en tu pulsera. No en las fotos del cel.
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